Controla el equilibrio en las posturas de Yoga

Cuando trabajamos en función de desarrollar un buen equilibrio, estamos adquiriendo estabilidad, tranquilidad, espiritualidad, concentración y capacidad de meditación; todos y cada uno de estos factores, nos ayudan a controlar situaciones de la vida diaria y nos ayudan a ser más ecuánimes, de aquí la importancia de lograr, mediante las posturas de yoga, un buen equilibrio.

Cuando equilibramos, alineamos la gravedad del centro de nuestro cuerpo, con el campo gravitacional de la tierra. Literalmente, nos colocamos en el equilibrio físico con una fuerza fundamental de la naturaleza. El esfuerzo sostenido para lograrlo, no sólo aporta equilibrio a nuestro cuerpo físico, sino también a nuestros impulsos nerviosos, a los pensamientos, a las emociones y la conciencia misma. Por lo tanto, logramos el balance absoluto.

 

Los tres elementos esenciales del equilibrio son: la alineación, la fuerza y la atención.

La alineación del cuerpo con la gravedad es crucial; ya que hace que el equilibrio sea físicamente posible. La fuerza nos da el poder de crear, mantener y ajustar la alineación; y la atención supervisa continuamente la alineación, por lo que sabremos cómo corregirlo, de un momento a otro.

En muchos sentidos, el equilibrio del cuerpo sobre una pierna es muy similar a equilibrar un sube y baja. Las mismas leyes de la física se aplican, se trata de equilibrar el centro de gravedad sobre la base de apoyo, es tan simple como eso. Por supuesto, el cuerpo es un poco más complicado que un sube y baja, por eso es que el equilibrio a menudo no es tan fácil de lograr.

Algunas poses con una sola pierna, como virabhadrasana III (guerrero 3) y Ardha Chandrasana ( media luna), siempre requieren una gran cantidad de acción muscular, pero si se utiliza la alineación con prudencia en tales posturas, se puede reservar la fuerza para donde realmente se requiere.

Aspectos importantes para lograr las posturas de equilibrio

Para lograr rápidamente en buen control sobre las posturas de equilibrio en el yoga, se deben considerar algunas acciones que son claves para alcanzar el objetivo. Aquí nombramos las más importantes.

  • Base firme
    Debes mantener firmemente plantados los pies, imagínate que vas a “atornillar” las piernas en el suelo. Al practicar una postura de pie, tendrás la sensación de que los músculos de los glúteos halan hacia abajo del sacro y que ambas piernas y la pelvis forman un solo bloque.
  • Relax
    Debes dejar caer los hombros y relajarlos, mantener una respiración abdominal, respirar tranquilamente sin bloqueos y sentir la conexión entre el aire y el movimiento del diafragma.
  • Usar la fuerza del abdomen
    Cuando queremos lograr un equilibrio en las posturas, esta es una de las partes más fundamentales, pues en el abdomen es precisamente donde se centra la fuerza que te permitirá lograr realizar la asana. Lo único que debes hacer es mantener contraído el abdomen en todo momento.
  • Controlar los pensamientos
    Los pensamientos van a estar ahí, lo importante es no prestar atención a ninguno de ellos, sino mantener la concentración en la respiración, la mirada enfocada y en la contracción del abdomen.
  • Perder el miedo de caer
    Es natural sentir un poco de temor en caer, mientras no se domina el equilibrio, sin embargo, es sólo a través de la puesta en práctica de todas las recomendaciones, lo que te hará perder ese temor. Es como aprender a manejar bicicleta, caerás unas cuantas veces, pero finalmente lo dominarás.
  • Concentrarse en la pose
    Es importante asumir la pose tal como su nombre lo indica. Por ejemplo, al hacer la postura del árbol, deberás centrar la mente en asumir que eres un árbol; hacer la postura del águila imaginando ver, oír y sentir, tal cual el águila lo haría. etc.
  • Mantener buena actitud
    En un nivel superior del sistema nervioso, tu actitud hacia la práctica de posturas de equilibrio, tiene un tremendo efecto en el éxito. Acercarse a ellos con seriedad y determinación, pero también con buen humor, paciencia y curiosidad, como un niño que está aprendiendo a ponerse de pie. Inclusive reír cuando te tambaleas o te caes, y luego, estar listo para intentar la pose de nuevo con seriedad. De esta forma, habrás encontrado el verdadero equilibrio en tu práctica.
  • Atención
    El precio del equilibrio es constante atención. Piensa en todas las acciones que debes coordinar para permanecer estable en una pose como Ardha Chandrasana (media luna), mantener tu centro de gravedad bajo estrecha observación y el control estricto para mantener tu posición precaria por encima de tu estrecha base de apoyo. Para manejar esto, tu sistema nervioso debe permanecer en los dedos de los pies y hacer algo de juego de piernas. Ahora piensa en lo que sucede cuando la práctica Ardha Chandrasana es al aire libre. Si diriges tu mirada hacia el horizonte, es probable que puedas mantener el equilibrio, pero si das vuelta y miras hacia el cielo abierto, puedes perder rápidamente el equilibrio. A pesar de que tus ojos están abiertos, ya no tienes ese punto de referencia fijo que te diga qué camino es hacia arriba o hacia qué dirección te estás moviendo. Otra razón por la que es difícil mirar hacia arriba en Ardha Chandrasana, incluso en interiores, es que girar la cabeza cambia la posición de los órganos del equilibrio en el oído interno con respecto a la gravedad. Los impulsos nerviosos que se utilizan para interpretar “arriba” y “abajo” ahora significan algo diferente.Tu cerebro necesita tiempo para reinterpretar todos estos mensajes y si no te adaptas a las nuevas condiciones con suficiente rapidez, puedes caer. Una forma de superar este problema consiste en girar la cabeza muy lentamente y de manera progresiva, haciendo una pausa para reequilibrar en varios puntos a lo largo del camino. Otro buen método consiste en centrar tu atención en las sensaciones de tu pie, el tobillo y la cadera, lo que les permite guiar tu equilibrio a medida que giras. 

    A pesar de la frustración que puede generar no lograr algunas asanas de equilibrio, principalmente las de una sola pierna, vale la pena intentarlo las veces que sean necesarias, pues, éstas ofrecen una gran cantidad de beneficios a nuestro organismo. Aquí nombramos sólo algunos.

    • Regula el funcionamiento del sistema nervioso
    • Acentúa la personalidad y aporta seguridad
    • Fortalecen los músculos
    • Regula el equilibrio emocional
    • Aumenta la concentración
    • Normaliza la circulación sanguínea
    • Alivia los dolores del cuerpo
    • Fortalecen la columna vertebral
    • Ayuda a bajar de peso
    • Normaliza el funcionamiento de los órganos
    • Evita estreñimiento

 

 

Fuente: relajemos.com

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