Ensayo sobre el libro “El árbol del Yoga”

En el libro El árbol del yoga Iyengar explica lo que para él es el yoga; el yoga es unión, la unión del alma con el espíritu universal. El yoga no es solo un ejercicio físico sino que es una herramienta para alcanzar el nivel superior de desarrollo espiritual. El objetivo final del yoga es llegar al alma pero también posee gran cantidad de efectos beneficiosos: salud, paz felicidad, equilibrio.

Iyengar hace una comparación de lo que es el yoga con un árbol, iniciando con las raíces que serían los Yamas: Ahimsa (no violencia), Satya (verdad), Asteya (libertad frente a la avaricia), Brahmacharya (control del placer sensual) y Aparigraha (no codicia).

El tronco del árbol corresponde a los principios de Niyamas que son: Saucha (limpieza), Santosa (contento), Tapas (austeridad), Svadhyaya (estudio de sí mismo) e Isvara pranidhana (devoción).

Las ramas del árbol son las asanas; Asana es el arte de colocar el cuerpo como totalidad en una actitud física, mental y espiritual, las asanas armonizan las funciones fisiológicas del cuerpo.

Las hojas del árbol son el Pranayama, la ciencia de la respiración que conduce a la creación, la distribución y el mantenimiento de la energía vital; el interés del practicante esta en mantener la cabeza y el corazón sanos mediante la armonía de la respiración y ello se logra con la práctica de pranayama.

La corteza es Pratyahara; cuando los músculos y las articulaciones descansan en sus posiciones, el cuerpo, los sentidos y la mente pierden su identidad y la conciencia brilla en toda su pureza.

La savia, el jugo que fluye por las ramas y el tronco del árbol en dirección a las raíces, eso es Dharana: concentración o atención completa; Estar plenamente conscientes.

Las flores son Dhyana, equilibrar la mente, estar plenos  en contemplación.

Cuando el alma se difunde armonizándolo todo eso es Samadhi, el fruto. En samadhi los ríos de la inteligencia y la conciencia fluyen conjuntamente y se funden en el mar del alma, para que así el alma pueda brillar en todo su esplendor.

Iyengar considera el yoga como una ciencia médica y también como arte. La práctica de asanas suministra energía y circulación al cuerpo, por su parte el pranayama acelera los procesos de sanación. El yoga aporta salud y felicidad por ello es un arte curativo; cuando la belleza y la armonía de las asanas son apreciadas por espectadores, el yoga es igualmente arte escénico. A través del yoga el ser humano entra en contacto con el alma así que el yoga es un arte espiritual.

Iyengar nos habla sobre la medicina Ayurvédica que es la ciencia médica  tradicional de la India. Ayurveda parte del cuerpo y yoga de la conciencia, ambos sirven para mantener el cuerpo sano. El ayurveda habla de los tres dosas o humores del cuerpo, conocidos como: vata, pitta y kapha, los cuales son los principios del aire, fuego y agua tal y como se manifiestan en el cuerpo. Los desequilibrios producidos en vata, pitta o kapha alteran la armonía del cuerpo y son causa de enfermedades. La diferencia entre el yoga y el ayurveda es que en el yoga se requiere una enorme fuerza de voluntad mientras que en el ayurveda, uno tiene que generar su propia energía para combatir las enfermedades, mientras que el ayurveda da tónicos y vitaminas a la gente que carece de potencia para luchar contra enfermedades.

El prana es la energía vital y es a través de la respiración que nuestro cuerpo se nutre de prana, es por eso la importancia de practicar pranayamas. El pranayama es el eje del yoga, es el vínculo entre el organismo fisiológico y espiritual del hombre. Tras alcanzar el dominio de asanas ha de acometerse el pranayama. El dominio de asanas y pranayama ayuda al practicante a desligar la mente de contacto del cuerpo lo que lo conduce a la concentración y meditación.

Meditación es aquietar la mente. Cuando llegamos a ser conscientes dentro y fuera, podemos experimentar que la meditación y la acción física no están separadas, el yoga no está separado de la meditación, no existe división entre cuerpo, mente y alma.

Iyengar nos dice que la labor de un maestro de yoga es proteger y guiar a los alumnos; se debe enseñar de acuerdo al nivel del alumno ya sea niño, adulto o anciano. Como profesor de yoga es importante poseer algunos conocimientos generales sobre las causas de las enfermedades como se desarrollan y a que partes del cuerpo afecta para así brindar una buena atención a los alumnos. Las asanas deben ser practicadas tomando en cuenta el estado físico del alumno.

Para llegar a ser un buen profesor hay que experimentar en carne propia los efectos de las asanas y de los movimientos correctos e incorrectos antes de enseñárselos a los alumnos. El profesor debe practicar para sí mismo y no sobrepasar los límites del propio conocimiento. Todos los alumnos son tan importantes como uno mismo.

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