Sánscrito y Yoga

El sánscrito se usa en cualquier texto que leas sobre Yoga: asana, pranayama, mantra… son términos habituales. ¿Por qué se usa tanto?

El sánscrito es una de las tres lenguas clásicas más importantes. ¿Qué es una lengua clásica? Es una lengua muerta que sigue teniendo interés cultural, por lo que se sigue estudiando. Las otras dos más importantes son el latín y el griego antiguo

El sánscrito se usó en el subcontinente indio, mayor que el actual estado de la India, durante milenios. De hecho, según el hinduismo es la lengua más antigua de la humanidad, aunque esto no está demostrado.

Se llama sánscrito porque proviene de dos palabras:

  • Sam: significa «bien / bueno».
  • Kritam: «hecho / terminado».

El significado conjunto es «perfecto, completo, exacto».

El alfabeto sánscrito contiene 51 letras o bijakshara, más que el nuestro porque cada vibración, cada sonido que emitimos está representado con una letra, esa era la intención al crear esta lengua.

El sánscrito fue durante siglos el vehículo transmisor de la cultura y civilización indias.

 

 

Lengua sagrada

Las más importantes doctrinas filosóficas y espirituales surgidas de la India consideran esta lengua como sagrada, por lo que es habitual ver las letras sánscritas (que antes vimos que se llaman bijakshara) en textos budistas, hindúes, jainistas, etc. Por ejemplo, la palabra karma, tan extendida ya en occidente, es un término sánscrito.

Los alumnos de estas filosofías repiten las palabras de sus textos (en frases que pueden ser muy largas) una y otra vez para aprendérselos de memoria, pero también por lo que ya hemos repetido, que su vibración nos ayuda a alcanzar estados mentales positivos.

 

La claridad del sánscrito es buena para el Yoga

¿Cuántas posturas de Yoga conoces?

¿De cuántas has oído hablar?

¿Cuántas hay en realidad?

Pues probablemente conoces decenas. A lo mejor no te salen ahora todas, pero cuando las ves, sí las reconoces. El caso es cómo llamarlas a todas.

Ten en cuenta que cada postura tiene variantes, algunas hasta siete u ocho, y sería dificilísimo ponerle un nombre a cada una con el que quedara claro cuál es la diferencia respecto a otras asanas y entre variantes, si los primeros yoguis no hubiesen contado con el sánscrito.

Por ejemplo:

  • la Postura del arco ó Dhanurasana se realiza tumbada boca abajo, agarrando los tobillos con las manos y elevando las piernas y el pecho del mat. Así la parte doblada del arco es la que está abajo.
  • Añadiendo la palabra Urdhva, que significa «hacia arriba», indicamos que en esta variante el cuerpo mantiene la forma de arco, pero hacia arriba, dejando la parte arqueada arriba.
  • Añadiendo Eka Pada, que significa «una pierna», indicamos que hacemos la Urdhva Dhanurasana con una sola pierna apoyada.

Con el ejemplo de la Postura del Arco, vemos que el sánscrito es muy sistemático y sirve para poner los nombres a posturas en las que hay pequeñas diferencias de una variante a otra y para definir muy bien en qué consiste una asana.

Chakras y sánscrito

En resumen, al practicar Yoga estamos conectándonos a una frecuencia, a una vibración que conduce a un estado de paz, tranquilidad y armonía con nosotros mismos y con todo lo demás. Según la Tradición del Yoga, esto mismo se consigue también con la vibración especial que tiene el sánscrito, y es este punto el que diferencia a esta lengua de las demás.

Además, el sánscrito puede estimular los centros energéticos de nuestro cuerpo, los chakras, algo muy estudiado en el Yoga.

 

 

Fuente: widemat.com

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